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| Recitemos un poema del doctor Ulises Reátegui Reátegui: Salgo de las plantas mojadas de energÃa. Del color verde de los vientos. De los dÃas y noches fusionadas. | |
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| De las simples raÃces de las hierbas, de la Copa del Tahuarà y del Shihuahuaco. Por ello entiendo el sentir de las aves en invierno. De los gritos y rugidos de la jungla. | |
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| Asà percibo el sol hasta dormido, las nubes, el calor y las tempestades como estÃmulos que construyen y exaltan los entidos como cargas desintegradoras de la vida. | |
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| Puedo saber y pensar con natural criterio de la evaporación y licuefacción de la sangre de los peces carnÃvoros y los insectos ponzoñosos. | |
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| Pero cuando veo y escucho los crugientes troncos derribados, varados, descuartizados y conducidos en viaje sin regreso, siento entonces, que los desiertos lunares instalan sus cráteres | |
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| En mis alveolos pulmonares y que en los polvorientos canales de los rÃos secos, pueda resurgir el ave Fenix de las cenizas de mis ilusiones. | |
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